martes, 22 de septiembre de 2020

¿Hacia dónde va el sistema político argentino?

Parece una eternidad, pero pasaron apenas 9 meses desde la asunción del gobierno de Alberto Fernández el 10 de Diciembre pasado. En estos meses, mucha agua ha corrido bajo el puente y es momento de parar la pelota, observar el panorama en su complejidad y tratar de visualizar cómo se va constituyendo el escenario político argentino. 














Para comenzar, debemos situarnos en el contexto. Ya se sabía antes de asumir que, el principal escollo que tendría que sortear el actual gobierno para lograr hacer crecer la economía y distribuir la riqueza de manera más equitativa era la situación económica deplorable que había dejado la administración política anterior. El modelo de desregulación y de liberalización económica en todos los frentes dejó como principal saldo negativo: una deuda externa monumental e impagable de apróximadamente u$s 110.000 millones, altos niveles de inflación (el último año de gestión fue del 56%), altas tasas de interés, aumento de la desocupación y de la pobreza, y una agudísima recesión económica. A este dificilísimo panorama económico y social heredado, se le sumó a principio de año la irrupción de la pandemia del Covid 19 que vino a agudizar todos los problemas económico- sociales de la gestión anterior y todos aquellos que encuentran su origen en las características estructurales de nuestra sociedad. La situación política en la región, caracterizada por la consolidación relativa de gobiernos conservadores en la mayoría de los países y la proscripción a los líderes populares (Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador), terminan de coronar un cuadro sumamente adverso para las fuerzas del campo popular en nuestro país. 

Este es el trasfondo real de nuestro actual escenario político. Como se ha dicho en reiteradas oportunidades, el gobierno de Alberto Fernández definió gestionar la crisis atendiendo a tres cuestiones principales: frente a la pandemia, priorizar la defensa de la vida de todxs los argentinxs; intentar generar una cobertura social lo más amplia posible mientras dure la crisis sanitaria; y renegociar la deuda externa intentando generar condiciones de pago favorables que permitan un despegue de la economía a mediano plazo. Aunque con algunas dificultades lógicas, los resultados de esta estrategia política venían siendo bastante buenos y eso ha llevado a que algunos sectores de la oposición política hayan pasado de una estrategia de confrontación velada a una de abierta polarización, cuyas consecuencias políticas hoy resultan impredecibles. Priorizan de este modo las especulaciones políticas a los peligros manifiestos para toda la sociedad argentina de una pandemia cuya cura definitiva aún no se ha encontrado. 


¿En qué consiste la estrategia de polarización que proponen los sectores radicalizados de la oposición política?

Esta estrategia se viene desplegando en varios frentes. Desde la impugnación constante a la gestión del gobierno de parte de algunos dirigentes como Macri, Bullrich o Pichetto, pasando por el fogoneo constante de los principales medios de comunicación contra el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), hasta las movilizaciones de grupos minoritarios aunque intensos en los principales centros urbanos del país. 

Esta impugnación y crítica constante a la gestión del gobierno por parte de estos sectores constituye el componente esencial de una estrategia de polarización política que poco a poco comienza a develar características desestabilizadoras y hasta destituyentes. La razón principal de esto es que además de impulsar la confrontación permanente en un momento de crisis casi sin precedentes, se comienza a articular un discurso, con pretensión de hegemonía, donde todo el accionar del gobierno se cataloga como por fuera de la legalidad y de la Constitución Nacional. Solo a modo de ejemplo, si se intenta Estatizar Vicentín, avanzar en una reforma administrativa de la justicia o impulsar un aporte solidario por única vez de las grandes fortunas, se replica que esas medidas son arbitrarias, atentan contra la propiedad privada o contra la división de poderes. En suma, se intenta construir la imagen de un gobierno desbocado alojado por fuera de todo marco normativo, y eso pretende justificar comportamientos ilegales, como la ruptura del ASPO o la movilización de agentes armados de la policía bonaerense a la casa del Gobernador y a la residencia del Presidente de la Nación. Se camina así por el filo de la cornisa, pareciera ser que todo vale con tal de construir mayor oposición al gobierno. Se pretenden horadar los consensos nacionales que tanto esfuerzo le costaron a generaciones enteras. Si el respeto a la legalidad del sistema democrático era un punto de partida indiscutible para toda la sociedad, estos sectores pretenden ponerlo en cuestión. Naturalizan prácticas y discursos misóginos, violentos y de alta intolerancia política. 

Algunos teóricos de la democracia, como Ernesto Laclau o Chantal Mouffe dicen que para que la democracia pueda desarrollarse sin interrupciones es fundamental que el oponente político sea visualizado como un adversario y no como un enemigo. La lógica de amigo- enemigo es incompatible con las características del sistema democrático, donde se supone que las diferencias deben canalizarse a través de las instituciones y de las normas establecidas. No vale todo.  

Este tipo de movimientos no deben subestimarse, no alcanza con denunciarlos o enfrentarlos frontalmente. Es necesario un debate constante respecto de las consecuencias que suponen este tipo de prácticas y discursos. Sí, la democracia y el gobierno constitucional en Argentina están hoy amenazados, no somos ajenos a lo que en términos políticos viene sucediendo en la región. El golpe de Estado en Bolivia al gobierno de Evo Morales también parecía improbable pero poco a poco se fue construyendo, de arriba hacia abajo (de los medios, hacia algunos sectores radicalizados de la sociedad civil), hasta que los discursos de odio e intolerancia encontraron eco en algunos sectores de las Fuerzas de Seguridad. Acaso la movilización armada de algunos sectores de la bonaerense a la residencia de Olivos debe ser de mínima una señal de alarma

Atravesamos entonces una situación política, económica y social de extrema complejidad y gravedad. El gobierno deberá instrumentar toda su audacia e inteligencia para sortear con éxito la actual crisis que atravesamos. El éxito relativo de la gestión sanitaria y económica será fundamental para desarticular estas acciones de desestabilización política que encuentran en las dificultades presentes un caldo de cultivo para exaltar y extender el odio, no solo hacia el gobierno, sino también hacia el sistema democrático y las garantías legales establecidas.  

domingo, 31 de mayo de 2020

¿Cómo evoluciona el Covid 19 en Argentina y en el mundo?

El pasado 26/04 publiqué, en este mismo blog, un artículo donde reflejaba la cantidad de infectados y muertos por Covid 19 en Argentina y en otros países del mundo, que por su cercanía con nuestro país (los casos de Brasil y Chile) o su importancia económica mundial (los casos de China, Estados Unidos, Reino Unido, Italia y España), me parecía pertinente la puesta en común de los datos y su respectiva comparación.




















Si bien la selección de los países a comparar fue un tanto aleatoria, lo cierto es que el hecho de que la pandemia se haya iniciado en China, y de que el resto de los países seleccionados tengan las tasas de contagio e infección más altas del mundo, me siguen pareciendo criterios más que sólidos para que las comparaciones se sigan centrando en estos países.

En ese mismo artículo decía que:

"Nuestro país, tomando la experiencia del caso Chino y Europeo, fue el que más rápidamente tomó las medidas de prevención necesarias para evitar la expansión acelerada de los contagios... El éxito de la política sanitaria del gobierno se agiganta cuando se lo compara con los resultados en otros países del mundo, incluso con potencias económicas de la talla de EE.UU o China...".

Luego agregaba que:

"Los números de nuestro país en términos de infectados y muertos sobre la población total es de los más bajos, solo superado levemente por China que en las últimas semanas ha podido aplanar significativamente la llamada `curva de contagios´. Los países que han reaccionado tarde frente a la pandemia (Italia, España y Reino Unido) tienen un porcentaje muy elevado de muertos pero podrían ser superados por EE.UU si este país no toma medidas más contundentes contra la pandemia (hoy registra la tasa de infectados más alta del mundo)".

En resumidas cuentas, marcaba el éxito relativo de la política sanitaria de nuestro país, y ubicaba este éxito en la velocidad y contundencia de las políticas de prevención implementadas (la más conocida de todas es el famoso "Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio"). A su vez, llamaba la atención sobre los países que reaccionaron tarde frente a la pandemia y sobre el país del mundo que más parecía subestimarla: Estados Unidos.

Luego de un mes y 5 días de este relevamiento, me parece pertinente actualizar los números y constatar si las tendencias sobre los países analizados se mantienen, cambian positivamente o si empeoran. El siguiente gráfico puede darnos algunas pistas al respecto (1).


PaísChinaEE.UUReino UnidoEspañaItaliaArgentina BrasilChile
Población total1.395 M327 M66 M47 M60 M44 M 217 M18 M
Cantidad de infectados83.0011.834.036274.762286.509232.99716.214 506.70899.688
Cantidad de muertos4.634106.13138.48927.12733.415530 29.1011.054
% de infectados/ población 0,050,560,410,60,380,03 0,230,55
% de muertos/ población0,00030,030,050,050,050,001 0,010,005  


Como puede verse, China ha logrado aplanar significativamente la curva de crecimiento de los casos, registrando en términos absolutos 83.001 infectados y 4.634 muertos (apenas 2 más que los registrados el 25/04).
En cuanto a Estados Unidos, la situación sanitaria empeora día a día, registra 1.834.036 infectados (la mayor cantidad del mundo) y 106.131 muertes (51.190 más que las registradas el 25/04). De hecho de las 373.201 muertes registradas en el mundo por Covid 19, el 28% (casi la tercera parte se dieron en Estados Unidos).
Reino Unido registra 274.762 infectados y 38. 489 muertes (contra las 20.732 registradas el 25/04).
España tiene 286.509 infectados (la tasa de infectados más alta del mundo, si comparamos la cantidad de infectados con su población total) y 27. 127 muertes (3.937 más que las registradas el 25/04).
Al día de hoy, Italia cuenta con 232.997 infectados y 33.415 muertos (6.771 más que los registrados el 25/04). 

En nuestro país las cifras siguen siendo muy bajas, pero si las comparamos con las registradas el 25/04 debemos ponernos en alerta. Al día de hoy registramos 16.214 infectados y 530 muertos (343 más que los registrados el 25/04). Son números bajos pero que en el caso de las muertes, casi triplican a las registradas hace un mes. Como bien se ha señalado, la mayor cantidad de casos corresponden al AMBA, aunque el distrito con peores números es la Ciudad autónoma de Buenos Aires, 7.848 infectados y 459 muertos, contra los 5.638 infectados y 296 muertos registrados en la Provincia de Buenos Aires. Creo que es acertada la caracterización del gobierno de que deben concentrarse los esfuerzos gubernamentales en esta zona del país, sin descuidar al resto de las zonas.

Indudablemente la situación sanitaria en Brasil se está descontrolando. Al día de hoy registra 506.708 infectados y 29.101 muertos, contra los 26.257 infectados y 4.062 muertos registrados el 25/04.
En el caso de Chile vemos un vertiginoso ascenso de los infectados: 99.688, la tercer tasa de contagio del mundo, solo superada por España y EE.UU. En cuanto a los muertos registra 1.054 (865 más que los registrados el 25 de Abril pasado). Creo que si el gobierno Chileno no enfrenta el problema del Covid 19 con mayor rigurosidad las consecuencias podrían ser catastróficas.


(1) Cuadro de elaboración propia. Fuentes: www.datosmacro.com; www.covidvisualizer.com; Ministerio de Salúd de la Nación. Datos al 31/05.


domingo, 26 de abril de 2020

Economía o salud: ¿una dicotomía pertinente?

Desde hace al menos 3 semanas, los principales medios de comunicación del país (encabezados por el Grupo Clarín y La Nación) han intentado instalar la idea de que frente a la pandemia mundial, conocida como Covid 19, la sociedad debe elegir entre la economía del país o la salud de la población. En la conferencia de prensa de ayer el gobierno volvió a fijar su posición: primero la vida.






















Es evidente que atravesamos una crisis sanitaria mundial inesperada y que tendrá consecuencias sobre la economía mundial y sobre la economía de nuestro país. Negar este hecho sería ilógico pero también lo es la pretensión de los medios de pensar que un país por si mismo puede encaminar la senda del crecimiento económico volviendo a la normalidad de la economía. Tal normalidad no existe ni puede existir, fue barrida por lo hechos y, como han indicado varios analistas, el mundo difícilmente vuelva a ser lo que fue.
El gobierno, haciendo la lectura correcta de la situación, pone en el primer plano de su intervención política la defensa de la vida de todxs lxs argentinxs. Es que la política sanitaria de nuestro país frente a la pandamia es hoy ejemplo en el mundo, avalada incluso por la OMS y la ONU. Nuestro país, tomando la experiencia del caso Chino y Europeo, fue el que más rápidamente tomó las medidas de prevención necesarias para evitar la expansión acelerada de los contagios. De hecho, según diferentes consultoras, entre el 85% y el 90% de la población aprueba las medidas tomadas hasta aquí por el gobierno nacional encabezado por Alberto Fernández. ¿Será esto lo que habrá puesto nerviosos tanto a los medios masivos de comunicación como a algunos sectores de la oposición política?

El éxito de la política sanitaria del gobierno se agiganta cuando se lo compara con los resultados en otros países del mundo, incluso con potencias económicas de la talla de EE.UU o China, cuestión que puede dimensionarse en el siguiente cuadro (1):


País ChinaEE.UUReino UnidoEspañaItaliaArgentinaBrasilChile
Población total1.395 M327 M66 M47 M60 M44 M217 M18 M
Cantidad de infectados82.827802.224131.76485.712106.1033.78026.2576.118
Cantidad de muertos4.63254.94120.73223.19026.6441874.062189
% de infectados/ población 0,0050,240,190,180,170,0080,010,03
% de muertos/ poblacion0,00030,0160,030,040,040,00040,00180,001

Como puede verse, los números de nuestro país en términos de infectados y muertos sobre la población total es de los más bajos, solo superado levemente por China que en las últimas semanas ha podido aplanar significativamente la llamada "curva de contagios". Los países que han reaccionado tarde frente a la Pandemia (Italia, España y Reino Unido) tienen un porcentaje muy elevado de muertos pero podrían ser superados por EE.UU si este país no toma medidas más contundentes frente a la Pandemia (hoy registra la tasa de infectados más alta del mundo). 

Por otro parte, no es cierto que el gobierno haya paralizado totalmente la economía. Desde el principio del llamado "aislamiento preventivo y obligatorio", más conocido como "cuarentena", hubieron actividades consideradas esenciales que continuaron con su actividad aunque con las correspondientes medidas de cuidado e higiene. Luego se incorporaron otras como la atención al público en los bancos. Entonces, como dábamos a entender más arriba, no es que el gobierno haya priorizado la economía frente al sistema de salud, sino que el eje que lo ordena es la defensa de la vida, por otra parte una demanda que empezó desde la sociedad, y de ahí los altos índices de aprobación en relación a las medidas tomadas. 

Creo que el debate que debe instalarse en la sociedad consiste en pensar cómo salimos de esta crisis. La mayoría de la sociedad antepone la vida frente al retorno de la normalidad económica. Lo que debemos pensar hacia adelante es el lugar que tendrán el Estado y el Mercado en la producción y distribución de los recursos. ¿Debemos priorizar que sea el Mercado quien dirija la economía, como pretenden los neoliberales, o más bien, frente a esta inédita situación es el Estado quien debe ocupar ese lugar? Situaciones extraordinarias requieren medidas extraordinarias, eso es indudable. 

Frente a la pandemia, en nuestro país el Estado ha asumido un protagonismo insoslayable. Diferentes medidas apuntan justamente a evitar un desastre económico: prohibición de despidos, congelamiento de tarifas de servicios públicos y combustibles, postergación de los pagos de las tarjetas de crédito, préstamos a tasa del 24% para las Pymes, transferencias extraordinarias a los beneficiarios de la seguridad social (IFE, aumento extraordinario de las jubilaciones mínimas y de la AUH), y recientemente: el gobierno anunció que se hará cargo de la mitad del salario del 80% de lxs trabajadorxs y ha dado préstamos a tasa 0 para los monotributistas. ¿Cómo respondió el mercado? Presionando con despidos, recortes salariales y suspensiones para que se retorne a la llamada normalidad económica. 
Según el CEPA, entre el 15 de Marzo y el 15 de Abril de este año se produjeron 5.386 despidos, 7.223 suspensiones, 3.070 atrasos en los pagos de los salarios, 54.030 reducciones salariales, 8.480 suspensiones y 231.483 de trabajadorxs vieron reducidos sus haberes. Por supuesto que ante la magnitud de la crisis y comparando estos números con la población económicamente activa del país los resultados no son catastróficos. Pero aún así, el gobierno debe tomar nota de la situación. Varias de las principales empresas que operan en el país (como Techint) no están disputas a asumir un porcentaje de los costos de esta crisis. Por ello de persistir en esta actitud, a mi juicio, el gobierno debe impulsar un mayor involucramiento del Estado en relación a los principales resortes económicos del país. No solo regulando las actividades sino también participando de la cadena productiva. Esa debe ser la respuesta estratégica frente a la insensatez de los principales grupos económicos que operan en nuestra economía.

No es que debamos elegir entre la economía del país o la salud de la población, sino que debemos anteponer la defensa de la vida entendiendo al Estado como el principal rector de la actividad económica. Esto es lo que hoy están discutiendo los principales países del mundo. 

(1)= Cuadro de elaboración propia. Fuentes: www.datosmacro.com; www.covidvisualizer.com; Ministerio de Salúd de la Nación. Datos al 25 de Abril de este año.