Desde hace al menos 3 semanas, los principales medios de comunicación del país (encabezados por el Grupo Clarín y La Nación) han intentado instalar la idea de que frente a la pandemia mundial, conocida como Covid 19, la sociedad debe elegir entre la economía del país o la salud de la población. En la conferencia de prensa de ayer el gobierno volvió a fijar su posición: primero la vida.
Es evidente que atravesamos una crisis sanitaria mundial inesperada y que tendrá consecuencias sobre la economía mundial y sobre la economía de nuestro país. Negar este hecho sería ilógico pero también lo es la pretensión de los medios de pensar que un país por si mismo puede encaminar la senda del crecimiento económico volviendo a la normalidad de la economía. Tal normalidad no existe ni puede existir, fue barrida por lo hechos y, como han indicado varios analistas, el mundo difícilmente vuelva a ser lo que fue.
El gobierno, haciendo la lectura correcta de la situación, pone en el primer plano de su intervención política la defensa de la vida de todxs lxs argentinxs. Es que la política sanitaria de nuestro país frente a la pandamia es hoy ejemplo en el mundo, avalada incluso por la OMS y la ONU. Nuestro país, tomando la experiencia del caso Chino y Europeo, fue el que más rápidamente tomó las medidas de prevención necesarias para evitar la expansión acelerada de los contagios. De hecho, según diferentes consultoras, entre el 85% y el 90% de la población aprueba las medidas tomadas hasta aquí por el gobierno nacional encabezado por Alberto Fernández. ¿Será esto lo que habrá puesto nerviosos tanto a los medios masivos de comunicación como a algunos sectores de la oposición política?
El éxito de la política sanitaria del gobierno se agiganta cuando se lo compara con los resultados en otros países del mundo, incluso con potencias económicas de la talla de EE.UU o China, cuestión que puede dimensionarse en el siguiente cuadro (1):
El gobierno, haciendo la lectura correcta de la situación, pone en el primer plano de su intervención política la defensa de la vida de todxs lxs argentinxs. Es que la política sanitaria de nuestro país frente a la pandamia es hoy ejemplo en el mundo, avalada incluso por la OMS y la ONU. Nuestro país, tomando la experiencia del caso Chino y Europeo, fue el que más rápidamente tomó las medidas de prevención necesarias para evitar la expansión acelerada de los contagios. De hecho, según diferentes consultoras, entre el 85% y el 90% de la población aprueba las medidas tomadas hasta aquí por el gobierno nacional encabezado por Alberto Fernández. ¿Será esto lo que habrá puesto nerviosos tanto a los medios masivos de comunicación como a algunos sectores de la oposición política?
El éxito de la política sanitaria del gobierno se agiganta cuando se lo compara con los resultados en otros países del mundo, incluso con potencias económicas de la talla de EE.UU o China, cuestión que puede dimensionarse en el siguiente cuadro (1):
| País | China | EE.UU | Reino Unido | España | Italia | Argentina | Brasil | Chile |
| Población total | 1.395 M | 327 M | 66 M | 47 M | 60 M | 44 M | 217 M | 18 M |
| Cantidad de infectados | 82.827 | 802.224 | 131.764 | 85.712 | 106.103 | 3.780 | 26.257 | 6.118 |
| Cantidad de muertos | 4.632 | 54.941 | 20.732 | 23.190 | 26.644 | 187 | 4.062 | 189 |
| % de infectados/ población | 0,005 | 0,24 | 0,19 | 0,18 | 0,17 | 0,008 | 0,01 | 0,03 |
| % de muertos/ poblacion | 0,0003 | 0,016 | 0,03 | 0,04 | 0,04 | 0,0004 | 0,0018 | 0,001 |
Como puede verse, los números de nuestro país en términos de infectados y muertos sobre la población total es de los más bajos, solo superado levemente por China que en las últimas semanas ha podido aplanar significativamente la llamada "curva de contagios". Los países que han reaccionado tarde frente a la Pandemia (Italia, España y Reino Unido) tienen un porcentaje muy elevado de muertos pero podrían ser superados por EE.UU si este país no toma medidas más contundentes frente a la Pandemia (hoy registra la tasa de infectados más alta del mundo).
Por otro parte, no es cierto que el gobierno haya paralizado totalmente la economía. Desde el principio del llamado "aislamiento preventivo y obligatorio", más conocido como "cuarentena", hubieron actividades consideradas esenciales que continuaron con su actividad aunque con las correspondientes medidas de cuidado e higiene. Luego se incorporaron otras como la atención al público en los bancos. Entonces, como dábamos a entender más arriba, no es que el gobierno haya priorizado la economía frente al sistema de salud, sino que el eje que lo ordena es la defensa de la vida, por otra parte una demanda que empezó desde la sociedad, y de ahí los altos índices de aprobación en relación a las medidas tomadas.
Creo que el debate que debe instalarse en la sociedad consiste en pensar cómo salimos de esta crisis. La mayoría de la sociedad antepone la vida frente al retorno de la normalidad económica. Lo que debemos pensar hacia adelante es el lugar que tendrán el Estado y el Mercado en la producción y distribución de los recursos. ¿Debemos priorizar que sea el Mercado quien dirija la economía, como pretenden los neoliberales, o más bien, frente a esta inédita situación es el Estado quien debe ocupar ese lugar? Situaciones extraordinarias requieren medidas extraordinarias, eso es indudable.
Frente a la pandemia, en nuestro país el Estado ha asumido un protagonismo insoslayable. Diferentes medidas apuntan justamente a evitar un desastre económico: prohibición de despidos, congelamiento de tarifas de servicios públicos y combustibles, postergación de los pagos de las tarjetas de crédito, préstamos a tasa del 24% para las Pymes, transferencias extraordinarias a los beneficiarios de la seguridad social (IFE, aumento extraordinario de las jubilaciones mínimas y de la AUH), y recientemente: el gobierno anunció que se hará cargo de la mitad del salario del 80% de lxs trabajadorxs y ha dado préstamos a tasa 0 para los monotributistas. ¿Cómo respondió el mercado? Presionando con despidos, recortes salariales y suspensiones para que se retorne a la llamada normalidad económica.
Según el CEPA, entre el 15 de Marzo y el 15 de Abril de este año se produjeron 5.386 despidos, 7.223 suspensiones, 3.070 atrasos en los pagos de los salarios, 54.030 reducciones salariales, 8.480 suspensiones y 231.483 de trabajadorxs vieron reducidos sus haberes. Por supuesto que ante la magnitud de la crisis y comparando estos números con la población económicamente activa del país los resultados no son catastróficos. Pero aún así, el gobierno debe tomar nota de la situación. Varias de las principales empresas que operan en el país (como Techint) no están disputas a asumir un porcentaje de los costos de esta crisis. Por ello de persistir en esta actitud, a mi juicio, el gobierno debe impulsar un mayor involucramiento del Estado en relación a los principales resortes económicos del país. No solo regulando las actividades sino también participando de la cadena productiva. Esa debe ser la respuesta estratégica frente a la insensatez de los principales grupos económicos que operan en nuestra economía.
No es que debamos elegir entre la economía del país o la salud de la población, sino que debemos anteponer la defensa de la vida entendiendo al Estado como el principal rector de la actividad económica. Esto es lo que hoy están discutiendo los principales países del mundo.
(1)= Cuadro de elaboración propia. Fuentes: www.datosmacro.com; www.covidvisualizer.com; Ministerio de Salúd de la Nación. Datos al 25 de Abril de este año.
